La agenda estuvo dedicada a debatir sobre la necesidad de tener a la ética como un pilar fundamental en los desarrollos tecnológicos y en el procesamiento de datos que los mismos conllevan.

Vivimos en una economía digital, en la que millones de datos personales se producen segundo a segundo, y esa información es el insumo de la mayoría de las investigaciones y trabajos que luego dan lugar a que se desarrollen productos basados en inteligencia artificial, analytics, algoritmos, computación cuántica y muchos más.

La idea central pivota sobre las siguientes preguntas:

¿En este mundo regido por los datos, aún se puede hablar de privacidad? ¿Debe importarnos la privacidad? y

¿Cómo podemos asegurar que el cumplimiento formal de la normatividad vigente no reduzca el nivel de protección real que debería tener todo ser humano frente a los desarrollos tecnológicos?

¿Qué papel juega la ética en todo esto?

A continuación, compartimos algunas notas que nos ayudan a pensar y a respondernos estas preguntas:

  1. Este tema nos concierne a todos, esto es al Gobierno, a la Industria, a las personas titulares de los datos, a la academia, a las ongs y a todos los grupos de interés impactados.

 

  1. La normatividad no alcanza a ir al ritmo de los avances tecnológicos, pero es muy necesaria, NO se debe pensar que la alternativa para no frenar el desarrollo de las economías digitales sea la ausencia de regulación.

 

  1. La ética es fundamental, porque permite dar un enfoque y cerrar vacíos que claramente no alcanzan a ser cubiertos por las normas.

 

  1. Las empresas y las industrias que producen o que son usuarias de la tecnología para desarrollar sus objetos sociales deben incorporar a sus estructuras comités de ética capaces de advertir desde el inicio los riesgos que determinados procesamientos de información pueden traer para la dignidad, el respeto a la intimidad y al libre desarrollo de la personalidad de los seres humanos.

 

  1. Muchas veces sucede que a partir del perfilamiento de los intereses de una persona se forma una imagen de ella, que ella misma desconoce y a partir de ella se desencadenan múltiples consecuencias. Sin ir más lejos pensemos en los scores que elaboran los buros de crédito, contienen una gran cantidad de datos personales, pero los individuos a los cuales se les aplican estos scores, desconocen qué tipo de información está siendo utilizada, como se combina y aún más importante cómo podría corregirse, en el evento en que el individuo considere que esa calificación se aparta drásticamente de su situación.

 

  1. Este no es un tema que sólo le concierna o le interese a las grandes potencias o a los países desarrollados, nos concierne a todos, porque son los datos de todos nuestros ciudadanos los que deben ser protegidos.

 

  1. Mayor transparencia en los tratamientos y en los procesamientos es una regla de oro para afianzar la relación con los titulares, ningún procesamiento debe quedar por debajo de la mesa, todos deben ser informados.

 

  1. Desarrollar leyes adecuadas es una prioridad en todos los continentes, prueba de ello lo encontramos en la reciente revisión de la ley de protección de datos de Japón, así como en la expedición de las leyes correspondientes en Brasil y en Chile.

 

  1. Los desarrollos en Inteligencia Artificial nos deben hacer reflexionar, debemos nutrir a los ingenieros de conceptos que vayan más allá del componente técnico de la herramienta, el ser humano debe estar en el centro de esos desarrollos, es claro que la tecnología debe servir al hombre y no al contrario.

 

  1. Debe trabajarse en un marco ético global, donde los diferentes responsables se comprometan a poner todo su empeño en el cuidado, la transparencia y la seguridad con que se maneja la información. Las soluciones que otorguen las compañías que procesan la mayor cantidad de información, llámense redes sociales, motores de búsqueda, etc. Deben considerar el dotar a los individuos de todo el mundo de los que recaban datos de adecuados mecanismos de acceso, consulta y corrección de la información.

 

  1. En Colombia debemos consolidar una línea de jurisprudencia clara y consistente como la que se tuvo entre los años 1992 a 2008 proveniente de la Corte Constitucional. Reforzar el principio de seguridad jurídica en los fallos proferidos por la Autoridad Nacional de Protección de Datos, trabajando en la continuidad y consistencia de los fallos y generando una línea de interpretación cada vez más clara y consistente.

 

  1. Hay que convocar a todos los stake holders para revisar cómo se ve a la luz de hoy, la normatividad existente en nuestro país ¿Es hora de hacer algunas modificaciones a la ley 1581 de 2012?   ¿Cómo vamos a compaginar big data con el marco actual de protección de datos? ¿En las políticas de economía digital tenemos adecuados estándares que permitan equilibrar el derecho de acceso a la información con el de privacidad?